Abordando la discriminación en el aula. ¿Por donde empezar?

Mapa de empatía

El pasado lunes tuve la oportunidad de trabajar junto con un grupo de profesorado de diferentes centros educativos de Palencia, a través de un curso que me invitó a impartir el Centro de Formación del Profesorado e Innovación Educativa CFIE Palencia. Me acompañó mi compañera Maite Rodríguez Corrales, especialista en pedagogía e impulsora del gabinite pedagógico Orienta-M. Maite explicó herramientas para la mentorización de alumnado discriminado. En mi caso, el objetivo fue contextualizar el problema e identificar focos de intervención globales con todo el alumnado. Me gustaría a través de este post transmitir algunas ideas básicas al respecto.

La discriminación es un fenómeno frecuente en las aulas, partiendo del alumnado, del profesorado, de la propia entidad educativa, etc. Si nos centramos en las conductas de discriminación puntuales y reiteradas que tienen lugar entre el propio alumnado, tenemos a nuestro alcance un sin fin de recursos para abordar la situación. Las propias comunidades autónomas, competentes en materia de educación, ofrecen planes, protocolos, pautas e incluso software para hacer diagnóstico de clima y perfiles de riesgo, como TEBAE (fruto del estudio Cisneros X sobre acoso escolar) o Sociescuela (el más utilizado en Castilla y León)… No obstante, en muchas ocasiones, dichas herramientas no son conocidas por todo el profesorado o implementadas de manera estructurada en los centros. Además, suele ocurrir que las pautas accesibles se quedan en indicaciones generalistas, y por lo tanto tienen menos impacto en la intervención en la diversidad de situaciones que tienen lugar y en la diversidad de contextos en los que se desarrollan.

Para diseñar intervenciones efectivas, con impacto, conviene revisar la propia estructura conceptual del término discriminación, para a través del mismo llegar a origen del problema. Paralelamente, conviene poner en relación el marco conceptual con los casos concretos de discriminación que tienen lugar en ese centro y en esa aula (sexual, racial, etc). En los casos concretos debemos plantearnos qué necesidad satisface las conductas de personas acosadoras, acosadas y testigos, para ponerlas en relación e identificar objetivos de intervención. Para ello funciona estupendamente una herramienta utilizada en el terreno empresarial, “el mapa de empatía” (imagen que ilustra esta entrada), que nos ayuda a identificar lo que cada actor piensa, escucha, ve, dice, así como su escenario deseado y los obstáculos que le frenan.

Conceptualmente, discriminación se define como la conducta diferenciada y observable hacia un grupo social o sus miembros. Es toda aquella acción u omisión realizada por personas, grupos o instituciones, que produce y reproduce desigualdades en el acceso a recursos y oportunidades en favor o en contra de un grupo social y sus miembros, en base a la pertenencia a una determinada categoría social en lugar de las cualidades o méritos individuales.

La discriminación es una conducta. ¿Cómo se origina? Tanto los estereotipos como los prejuicios son quienes sientan las bases para el surgimiento de la discriminación. Ambos surgen de la identificación de la diferencia y la categorización de personas en grupos, atribuyéndolas características homogéneas.  Los pensamientos estereotipados (creencias), dan paso a la formación de las actitudes prejuiciosas (evaluaciones emocionales) y, desembocan en un comportamiento discriminatorio. No siempre los estereotipos desencadenan prejuicios, pero generalmente sí. Lo que está claro es que toda conducta discriminatoria parte del prejuicio y el prejuicio del estereotipo.

Los estereotipos nacen por la necesidad de simplificar la realidad, para entenderla y actuar en ella reduciendo incertidumbre. Los prejuicios parten de dichos estereotipos y también cumplen su función. Se activan cuando nos sentimos amenazados/as, como forma de defensa de nuestra autoestima y heteroestima, y como garante del mantenimiento de unos privilegios del grupo del que sentimos que formamos parte (hombres, europeos, jóvenes, etc).

En definitiva, si queremos abordar las conductas discriminatorias, debemos identificar tanto los estereotipos como los prejuicios que la sustentan, conociendo cuáles son y diseñando estrategias para atajarlos. Las más importantes para abordar los estereotipos son aquellas destinadas a desmontar creencias, aportando información y formación sobre la diversidad que existe en los grupos y que no somos capaces de ver cuando categorizamos. Para ello conviene que el alumnado obtenga esa información investigando, para que no sea tomada como una opinión de alguien externo, sino como un descubrimiento propio.

Las más importantes para abordar los prejuicios son aquellas destinadas a favorecer la empatía con los/as demás. Se trabaja bien a través del conocimiento de vivencias propias de personas que han sufrido discriminación (ejemplos concretos) y a través del trabajo en equipo, donde tengan oportunidad de conocer a fondo a todos/as sus compañeros/as en ambientes formales e informales y de colaborar con ellos/as para conseguir un objetivo común. Cabe indicar que el “trabajo en equipo” que se realiza en muchos centros, sólo tiene de equipo el nombre, pero no la metodología real, que se materializa solo en la suma de individualidades sin unos valores, misión, objetivos, procesos y cohesión; y casi siempre sin una autonomía real de organización y relación.

En el caso de conductas de discriminación manifestadas a través de procesos de bullying, (que en ocasiones pueden ser ejemplos de discriminación -cuando tienen su fundamento en prejuicios de grupo- y a veces no -cuando tienen su fundamento en prejuicios individuales-, y partiendo de la base de que la función que cumple la conducta discriminatoria en el bullying tiene que ver con la persecución de la popularidad y refuerzo de la autoestima, es de valor toda aquella intervención educativa orientada a deconstruir el concepto de “persona de éxito” que tiene en alumnado a ciertas edades. Especialmente en la adolescencia, no suele ser común que el esfuerzo o la actitud colaboradora sean características asociadas al éxito.

A continuación detallo una lista de recursos interesantes y cortos para abordar este problema social:

-Asociación Española para la prevención del acoso escolar (http://aepae.es/).  Ha puesto en marcha un plan nacional contra el bullying.
-Campaña “se buscan valientes” del CEIP Las Esperanzas de San Pedro del Pinatar, Murcia. (https://www.murciaeduca.es/cplasesperanzas/sitio/). Han elaborado un lipdub con la canción ‘Se buscan valientes’ de El Langui. Para su realización, se han implicado todos los integrantes del centro, así como los alumnos de Infantil y Primaria, creando un clima de confianza entre toda la comunidad educativa y situando a los niños como los principales protagonistas en la erradicación del acoso, con el fin de que se sientan responsables de sus actos y actitudes.
-Herramientas para la prevención, detección e intervención frente al acoso escolar. Zero Acoso. Recursos formativos e interfaz de comunicación anónima (https://www.zeroacoso.org/).
-Información y recursos sobre el bullying (https://www.stopbullying.gov/)
-Información y recursos sobre el cyberbullying ( http://www.ciberbullying.com/)
-Programa KIVA. De referencia internacional (http://www.kivaprogram.net). Al cabo de un año los investigadores se percataron que el número de niños/as y adolescentes que padecían acoso escolar habían disminuido un 41%. Pero el método no sólo resolvió el problema sino que el programa también potenció el confort del alumnado y la motivación de estos a la hora de estudiar, disparándose a través de este modo las buenas calificaciones.
-Proyecto Bullying de Cuatro (http://www.cuatro.com/proyectobullying/). Casos de bullying, testimonios de famosos/as que han sufrido acoso, recursos, etc.
-Recursos para trabajar en el aula (http://mediacionyviolencia.com.ar/bullying-12-sancion-en-diputados-en-la-provincia-de-bs-as-otro-avance/)
-Recursos para trabajar en el aula (http://www.educaciontrespuntocero.com/recursos/acoso-escolar-pautas-intervencion-docentes/45000.html)
-Recursos para trabajar en el aula. Cuentos e historias que sirven como ejemplo (https://www.lauraborao.com/)
-El encargado (8´20). Este corto de Sergio Barrejón muestra la cruda realidad: la actitud de los compañeros/as y el desconocimiento del profesorado.
-El chico del pelo rojo (50´´). Muestra el papel de los espectadores solidarios/as.
-La chica invisible (46´´). Muestra cómo hacer el vacío es una forma de acoso.
-Hardord (50´´). Muestra cómo no solo los golpes dejan marcas.
-Bullying (4´). Corto ganador del primer concurso de violencia escolar. Muestra en general la realidad del fenómeno.
-El sándwich de Mariana (10´). Muestra cómo la violencia sólo genera violencia.

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mayo 11, 2017 · 2:31 pm

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